El show de Ari Gold

El Sequito es un delicioso manjar formado por varios ingredientes: Una producción impoluta de HBO, guiones milimétricos, diálogos ingeniosos, cameos de calidad, guiños "cinéfilos", gente guapa, mansiones gigantes, coches de lujo y mucho glamour. Una apetitosa receta rematada por la guinda del pastel: Ari Gold.

TEXTO: Enrique Muñoz de Luna

Desde su estreno en 2004 ya nadie duda que el poderoso, despiadado e implacable agente artístico Ari Gold es el principal artífice del éxito de la espléndida serie creada por Doug Ellin.

La unanimidad de las críticas en todo el mundo y el continuo ascenso en los índices de audiencias se deben en gran medida a la antológica interpretación de Jeremy Piven, ganador del Emmy en 2006, 2007 y 2008 en la categoría de Mejor Actor de Reparto en Comedia.

A principios de 2008, el actor de Chicago se llevó una de las ovaciones de la noche en la ceremonia de los Globos de Oro al llevarse, después de tres nominaciones consecutivas en 2005, 2006 y 2007, el (merecido) premio al Mejor Actor de Reparto. En 2009 y 2010 volvió a estar nominado a los Emmy y los Globos, aunque está vez no ganó.

Hiperactivo, rastrero, egocéntrico, despiadado, oportunista e implacable, llamar a Ari "tiburón" sería todo un elogio. El personaje está inspirado en el famoso agente Ari Emmanuel, representante de gente de la talla de Michael Moore ('Bowling for Columbine', 'Fahrenheit 9/11')y Sacha Baron Cohen ('Borat'). Curiosamente, muchas de las estrellas invitadas de 'El Séquito' están representadas en la vida real por Emmanuel, incluido el actor en cuyas vivencias se basa la serie: Mark Wahlberg.

Ari nos ha brindado momentos gloriosos durante las ocho temporadas de la serie: Reuniones surrealistas con directivos de los grandes estudios, la mítica fiesta de Playboy en casa de Hugh Hefner, humillaciones continuas a Eric, la traumática ruptura con Vince y su posterior reconciliación, la búsqueda de financiación para 'Medellín', las memorables sesiones de terapia con su esposa y, sobre todo, las brutales vejaciones homófobas y racistas al pobre Lloyd.

Grandes e inolvidables momentos de un personaje que ya es Historia de la Televisión.

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